Cinco conventos de Andalucía que ya preparan una sabrosa Navidad

Los conventos andaluces son famosos no solo por su valioso patrimonio artístico, también lo son por poseer los obradores donde se elabora la mejor repostería. Estos días sus hornos están a pleno rendimiento. La Navidad ya está aquí.

carolina ourbenell
 | 
Foto: imv / ISTOCK

Convento de San Leandro de Sevilla

Las madres agustinas, que regentan este convento desde 1295, elaboran las famosas yemas de San Leandro, el más famoso dulce de la repostería conventual de Sevilla. Sus ingredientes: huevo, azúcar, unas gotas de limón y el mimo y las manos maestras de las monjas que hacen realidad estas deliciosas piezas de repostería envueltas en un papel secante y colocadas en una cajita de madera. Estos días de Navidad las ventas crecen y junto a las yemas no faltan tampoco los pestiños y las magdalenas hechas con el mejor aceite de oliva de la campiña sevillana y raspadura de limón.

Witold Skrypczak / ALAMY

Convento de Belén de Antequera

Los feligreses del convento de Belén de Antequera saben que hay tres visitas obligadas en él: el rezo ante el Santísimo, la imagen de la Virgen de los Dolores y el torno de los dulces donde las hermanas clarisas elaboran algunos de los manjares más deliciosos de la repostería malagueña. Estos días previos a la Navidad las monjas tienen más trabajo que de costumbre. De sus cocinas salen los polvorones y mantecados que se servirán en las mesas familiares. Pero no solo elaboran dulces navideños. Hay que tomar nota de sus otros productos: Alfajores, roscos de anís, bienmesabes, además de los clásicos bizcochos y magdalenas.

Jeronimo Alba / ALAMY

Convento de las clarisas de Córdoba

Turrones, frutitas de mazapán, corazones de almendra o pastelitos de gloria son alguna de las delicias que salen del obrador de las monjas clarisas del Convento de la Santa Cruz de Córdoba. Y junto a esos manjares no faltan en Navidad los alfajores, los almendrados, los roscos de vino, los mantecados de aceite o los polvorones de Viena. El Convento de la Santa Cruz de Córdoba, que celebra oficios religiosos diarios, posee uno de los tornos más visitados por los vecinos de la ciudad y por foráneos que conocen las bondades que salen de las manos de esta comunidad de religiosas que llevan más de dos décadas elaborando dulces.

Convento de las bernardas de Jaén

El Convento de la Concepción Franciscana de Jaén, conocido popularmente como 'las bernadas', es uno de los monumentos principales de la capital. Está al lado de la Puerta del Ángel y el parque de La Alameda y a un salto del populoso barrio de San Ildefonso. En su obrador las monjas estos días andan atareadas. Tienen más trabajo que de costumbre. La cercanía de las fiestas de Navidad les hace trabajar horas extras. Pero el esfuerzo merece la pena. De su horno de repostería salen los tradicionales pestiños de Jaén, las empanadillas, las conchas de almendra o los famosos tocinillos de cielo.

Convento de Santa Catalina de Zafra en Granada

Es uno de los conventos más bellos de Andalucía, fundación de los reyes católicos Isabel y Fernando poco después de entrar en la ciudad nazarí un 2 de enero de 1492. El Convento de Santa Catalina de Zafra de Granada está en la Carrera del Darro, una de las más bellas de España y más monumentales de Europa. Su puerta abre próxima a la iglesia de San Pedro y San Pablo. El dulce más famoso es la denominada tarta Gloria. Pero para estas fechas las monjas dominicas elaboran en su obrador polvorones, mantecados, roscos de vino o los deliciosos mazapanes rellenos de cabello de ángel.

a-plus image bank / ALAMY