5 denominaciones de origen para chuparse los dedos

España es un país para chuparse los dedos. Pero si lo que buscamos es un marchamo de calidad nada mejor que acudir a las denominaciones de origen. Todo tipo de productos de alimentación con los que conformar el mejor menú para el otoño.

Manuel Mateo Pérez
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Foto: AleksandarNakic / ISTOCK

Garbanzo de Fuentesaúco
Con los garbanzos de Fuentesaúco en Madrid elaboran su más excelso cocido y en tierras de Castilla y León los portajes de verduras que mejor recomponen el cuerpo en días de frío. Fuentesaúco está en Zamora, en la cuenca sur del Duero. Los romanos fueron los primeros en cultivar esta legumbre que hoy goza de fama internacional, de sabor mantecoso, de color crema apagado y aptos para todo tipo de guisos. En los pueblos zamoranos esta legumbre comparte prestigio con las lentejas, que se cultivan en otras provincias de Castilla y León al igual que la excelsa alubia.

nobtis / ISTOCK

Sobrasada de Mallorca
En Mallorca los maestros artesanos elaboran la mejor sobrasada del mundo con la mejor carne de cerdo, magro y tocino, pimentón, sal y pimienta. Nada más. El consejo regulador de la Denominación de Origen distingue dos tipos de sobrasadas: la del cerdo blanco y la del cerdo negro. Este embutido crudo y curado tiene forma cilíndrica irregular, determinada por la morfología de la tripa y es delicioso cuando se unta en un pan blanco, recién tostado y acompañado de olivas y algún buen vino de vaso corto de los que se crían en el Levante español.

Pimentón de la Vera
Con pimientos sanos y totalmente rojos, de variedades autóctonas, se obtiene tras un una paciente molienda y el secado el sublime pimentón de La Vera, ingrediente insustituible en la elaboración de deliciosos platos de cocina o para el curado de embutidos. Un buen pimentón de La Vera ha de cumplir tres requisitos: Aroma, sabor y estabilidad de color. Los dos primeros se obtienen a partir del tradicional sistema de secado al humo de encina y roble. La estabilidad del color lo ofrece el alto grado de fijación de carotenos que se produce en el pimiento a lo largo de su cultivo en las tierras fértiles de la comarca cacereña de La Vera.

Rodajas de melocotón. | FotografiaBasica / ISTOCK

Melocotón de Calanda
En el municipio turolense de Calanda, de apenas cuatro mil habitantes, nació el cineasta aragonés Luis Buñuel y es aquí donde en Semana Santa los vecinos ‘rompen la hora’ con el sonar de sus tambores. Pero Calanda es además conocida por sus melocotones, considerados los más sabrosos de cuantos se cultivan en España. Los agricultores de Calanda cuidan su fruto con un mimo excesivo. Cuando llegan los calores del verano cubren cada pieza con una bolsita traslúcida y transpirable que previene plagas, cuida la piel de cada pieza y acaba por ofrecer ese color amarillo intenso que caracteriza a esta obra de arte de la naturaleza.

Vino de Valdepeñas
En Valdepeñas el vino se elabora desde el siglo V antes de Cristo como acreditan los estudios arqueológicos realizados en el yacimiento íbero del Cerro de las Cabezas, a un lado de la autovía de Andalucía. Ligado a la épica de don Álvaro de Bazán, almirante de la Armada Invencible o a la literatura de Cervantes y Quevedo, el vino de Valdepeñas dejó de ser un caldo a granel para convertirse de unas décadas a esta parte en un suntuoso sorbo elaborado con la autóctona tempranillo y otras variedades foráneas. Son vinos de recia personalidad, nobles, grandes y prolongados en boca, ideales para maridad con verduras, platos de cuchara y carnes rojas. De los tintos reservas a los vinos jóvenes, curados todos en barricas de roble y exportados a más de cien países.