Woolloomooloo, el Sidney escondido

La zona de Woolloomooloo es un territorio que muchos visitantes pasan por alto pero que esconde grandes tesoros culturales y remansos de paz.

Foto: Sergio Pitamitz/Corbis

La ciudad de Sidney esconde muchos sitios que pasan desapercibidos por la gran parte de los turistas a pesar de encontrarse próximas a otros monumentos que son visita obligada.

Uno de estos lugares es el barrio de Woolloomooloo que, a pesar ser parte del corazón de la ciudad, posee grandes remansos de paz donde se esconde la flora y fauna más diversa del planeta en el Real Jardín Botánico, al sur del emblemático Opera House. Además, se puede disfrutar de diversas actividades en las cerca de 30 hectáreas con las que cuenta.

En 1816 Lachlan Macquarie, gobernador de Nueva Gales, estableció en este sitio la primera institución científica de Australia. Desde el año 1831 el público puede disfrutarlo, ya que en sus primeros años era un lugar privado.

A pocos metros del Real Jardín Botánico está el Art Gallery of New South Wales (AGNSW) que, con el paso del tiempo, se ha convertido en la galería más importante de Sidney. Comenzó siendo una Academia de Arte que celebraba exhibiciones anuales, sin embargo, pronto los miembros de la asociación vieron la necesidad de crear una galería permanente. En 1895 el arquitecto John Horbury Hunt diseñó una estructura, como medida temporal, para acoger una exposición temporal. Éstos serían los cimientos de la futura AGNSW que abrió sus puertas en 1897.

La galería ofrece una gran diversidad de estilos entre sus paredes, desde una colección de arte asiático, pasando por obras de pintores europeos tanto clásicos como contemporáneos a los trabajos de autores australianos.

También en Woolloomooloo se encuentra la Catedralde St. Mary construida sobre los cimientos de una antigua capilla católica que acabó reducida a cenizas en 1865 en un incendio. Tres años más tarde se comenzó a construir la ahora sede del arzobispo católico de Sidney, que no se acabaría hasta 1961.

La catedral está dedicada a la "Virgen María, Inmaculada Madre de Dios, Amparo de los Cristianos". Impresiona su espectacular fachada renacentista de estilo gótico, su entrada está custodiada por dos imponentes torres gemelas con sus pináculos.