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‘Seafari’ por Fakarava: lo último en inmersiones
El segundo mayor atolón de las Islas Tuamotu, Fakarava, ha sido declarado “Reserva de la Biosfera” por la Unesco, y conserva uno de los spots más vírgenes y espectaculares del mundo para practicar el submarinismo. Los meses de junio y julio son especialmente propicios para asistir al mágico espectáculo de la reproducción de los meros.
Fakarava se encuentra a poco más de una hora de vuelo de Tahití, y es considerada la meca del buceo. Su enorme laguna interiror, de 60 km de largo y 25 km de ancho, esconde uno de los fondos marinos más ricos del Pacífico Sur, donde además se crean las condiciones idóneas para la cría de la perla negra de Tahití.
En los alrededores del atolón existen una veintena de lugares de interés para el submarinismo, pero adquieren especial relevancia los que rodean a los dos canales de apertura de la laguna al océano:
El canal norte recibe el nombre de Garuae, y con 1.600 metros de ancho es el más grande de Tahití y sus islas. En sus inmediaciones encontramos tres spots: Tevanui, Central Park y Ohotu, donde se pueden admirar diversas formaciones de corales (macizos e impactantes jardines) y otras especies marinas como tiburones grises, delfines, mantas rayas, lábridos gigantes, atunes, meros y caballas. Las inmersiones se realizan en zonas de 30 y 40 mtrs. de profundidad, lugares únicos que no dejan de maravillar a los buceadores más experimentados.
El canal sur, Tumakohua, posee una abertura de 200 mtr. de ancho flanqueados por gigantes y sobrecogedores corales rosas calcáreas. El descenso conocido como Te Mau Roti baja a unos 30 mtrs. en busca de quienes buscan refugio en los arrecifes: tiburones grises, lábridos Napoleón, atunes, meros, barracudas y lucios.
La reproducción de los meros: el baile del harén
Especialmente entre los meses de junio y julio, los meros se concentran en las aguas de Fakarava para realizar su peculiar coreografía del cortejo. Los machos se distinguen por la fuerza de su colorido, que se va oscureciendo cuando están listos para el apareamiento. Es entonces cuando comienzan a danzar alrededor de las hembras, mayoría en los grandes bancos de meros.
En Fakarava también se puede bucear por los cultivos de ostras en las granjas de la laguna. Es una oportunidad única para observar el método tradicional de producción de las preciadas perlas, unas gemas que necesitan varios años para desarrollarse.
Más información: www.tahiti-tourisme.es











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