Nieve en Asturias

Cuando llega el invierno, las montañas asturianas se tiñen de blanco convirtiéndolas en un destino perfecto para practicar los deportes de nieve más demandados.

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Foto: Turismo Asturias - Pablo Varela

Las altas cumbres de la Cordillera Cantábrica pasan de un verdor brillante al blanco más puro con la llegada del invierno y las primeras nieves. Este es el momento más esperado por los amantes de los deportes de invierno y las estaciones de esquí y montaña asturianas lo saben y se convierten en el escenario ideal para disfrutar de la nieve, especialmente a través del esquí.

En Asturias existen dos estaciones, Valgrande-Pajares y Fuentes de Invierno. Ambas cuentan con cómodos accesos y una gran variedad de servicios, pero si destacan por algo es por encontrarse muy cerca de las ciudades de Asturias -Oviedo, Gijón y Avilés- así como de otros pueblos y villas en los que hay mucho para ver y hacer: actividades culturales, gastronómicas, compras...

Fuentes de Invierno es la estación más joven de Cordillera Cantábrica. Inaugurada en 2007 y situada en el municipio de Aller, cuenta con 8,7 kilómetros de pistas a las que se accede a través de 5 remontes de última generación: 3 telesillas cuatriplaza, 1 telesquí y 1 cinta. Este dominio esquiable ofrece zonas para todos los niveles, desde los más expertos hasta los que se inician. Además, su ubicación en una zona abrupta de montaña ha hecho que sea uno de los finales de etapa más duros e increíbles en la historia de la Vuelta Ciclista a España.

Por su parte, Valgrande-Pajares se ubica en el concejo de Lena y es la más antigua del norte de la península Ibérica y la tercera de España. Cabe destacar que sus instalaciones han sido convenientemente actualizadas para ofrecer un servicio perfecto. Así, este dominio esquiable cuenta con 22,5 kilómetros de pistas a las que se accede a través de 4 telesquís, 2 telesillas cuatriplaza, 2 telesillas biplaza y 1 cinta (que se instalará durante el año 2018). En cuanto a las instalaciones cuenta con  dos pistas de fondo de diferente nivel, snowpark en la cota máxima, dos estadios de competición, una pista específica de esquí de travesía, una guardería y una zona para trineos que permiten la práctica de diversas modalidades de esquí. Como curiosidad, hay que decir que su orografía la ha hecho más famosa por haber sido el Cuitu Negro, una de los finales de etapa más fascinantes en la historia de la Vuelta Ciclista a España.

Turismo Asturias - Noé Baranda

Pero además de disfrutar de la nieve, ambas estaciones de montaña llaman la atención del visitante gracias a su ubicación, cerca de centros urbanos que posibilitan conocer y disfrutar de Asturias, de su cultura, su gastronomía y su paisaje. Y es que en una misma jornada se puede esquiar, saborear un buen menú y rematar el día de compras o de visita cultural, o sencillamente mirando al mar en algún lugar apacible y ambientado de cualquier lugar de la costa, rural o urbano.