Kazajistán, el continente sin mar

Es el país sin litoral marítimo más grande del mundo (considerando al Mar Caspio como un lago), con casi tres millones de kilómetros cuadrados de superficie (unas seis veces España). Este inmenso territorio abarca vastas llanuras y estepas infinitas, taigas, profundos cañones, montañas nevadas y desiertos. La vida urbana tiene su epicentro en las ciudades de Almaty y Astaná, sede de la reciente Exposición Internacional 2017. Un país asombroso con mucho, muchísimo que descubrir. 

Guillermo García
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Foto: freedarst / ISTOCK

Kazajistán es un destino inesperadamente asombroso, con una variedad de paisajes que sorprende a los viajeros más experimentados: desde estepas infinitas hasta altas montañas, pasando por lagos cristalinos, bosques frondosos, dunas de arena dorada y profundos cañones. El amplio territorio de este país ubicado en el corazón de Asia se extiende desde el límite con Siberia hasta los desiertos de Asia Central y desde el mar Caspio hasta las montañas de Altái. Tras la disolución de la Unión Soviética a finales de 1991, este país obtuvo la independencia y se convirtió en el noveno más extenso del mundo y en el número uno en cuanto a los que no tienen litoral marítimo.

El principal destino y punto de entrada recomendable para acceder al país es la ciudad de Almaty, que hasta 1997 fungió como capital y que a la fecha se mantiene como la ciudad más poblada y de mayor actividad económica. Almaty tiene un aire fresco y natural, que se complementa con un legado soviético aún presente; dejar de ser la capital nacional disminuyó la necesidad de borrar esa herencia y hoy en día se puede ver la arquitectura y el estilo de aquel tiempo. Almaty significa "abundante en manzanas", ya que se considera que dicha fruta es originaria de la región donde se ubica esta ciudad. El otro icono por excelencia de Almaty son las cumbres de las montañas ubicadas al sur, que corresponde al segmento más septentrional de la cordillera Tian Shan. En general es fácil orientarse ya que su diseño urbano es de retícula, con lo que ir cuesta arriba implica moverse hacia el sur. Debido a su inclinación, la mayoría de avenidas principales de Almaty cuentan con canales para el paso del agua del deshielo.

La Plaza de la República es el centro de la ciudad y en ella se ubican el antiguo palacio presidencial, hoy sede del gobierno municipal, y la estatua del Guerrero Dorado, una columna de 30 metros de altura coronada con un monumento inspirado en la armadura de oro hallada en el Kurgan (montículo fúnebre) de Issyk, a unos 50 kilómetros al este de Almaty, y que se ha convertido en uno de los principales símbolos patrióticos kazajos. En dirección oriente desde la Plaza de la República sobre la avenida Satpaev se llega a la estación del teleférico para ir a Kok Tobe (colina verde). Desde ahí se pueden admirar vistas panorámicas de toda la ciudad, tanto de día como de noche. El lugar cuenta con un pequeño parque de atracciones, con noria y una montaña rusa en la que los pasajeros son quienes conducen el vehículo por las vías. ¡Un inigualable toque de adrenalina a la estancia en Almaty! También hay un mercado de souvenirs y un par de restaurantes.

Domador de águilas. | Ozbalci / ISTOCK

El parque Panfilov alberga uno de los edificios rusos de más importancia en la ciudad: la Catedral de la Asunción, también conocida como Catedral de Zenkov en honor al arquitecto que la diseñó. Este templo cristiano ortodoxo es uno de los edificios de madera más altos del mundo y fue construido sin utilizar clavos. Durante la época soviética se convirtió en un museo y desde hace veinte años retomó sus funciones como iglesia. En su interior destaca el iconostasio, el muro que separa el santuario de la nave y donde se colocan las imágenes de Jesús y los santos. El parque lleva ese nombre en honor a los 28 guardias kazajos que perecieron en Moscú durante la ofensiva de la Alemania nazi, y cuya intervención fue importante para evitar la derrota ante el enemigo. El parque tiene una llama que nunca se apaga y un monumento al más puro estilo soviético para honrar a los caídos en la Gran Guerra Patriótica, que es como llaman a la Segunda Guerra Mundial. Muy cerca se encuentra el Museo Nacional de Instrumentos Musicales Folclóricos, que vale la pena visitar por su edificio y para conocer la tradición musical kazaja.

Tradición y modernidad

A pocos pasos del parque Panfilov se encuentran los Baños de Arasan, que ofrecen una oportunidad ideal para tomarse un descanso y reponer energías. El recinto está dividido en una sección de hombres y otra de mujeres. La experiencia más recomendable es probar el masaje tradicional kazajo, y después escoger entre baños de vapor finlandés, ruso, marroquí u oriental. La cara más moderna de la ciudad es la Torre Esentai, su mayor rascacielos y en cuya planta más alta ofrece vistas espectaculares de las montañas y la ciudad, en particular del parque del Primer Presidente y del complejo internacional de salto de esquí Junkar. Asimismo, hay un centro comercial que alberga la lujosa tienda departamental estadounidense Saks Fifth Avenue, así como varias obras de arte, incluidas una escultura de Botero y varias piezas del escultor catalán Jaume Plensa.

Mausoleo de Khoja Ahmad Yasavi. | Ozbalci / ISTOCK

A unos kilómetros del centro de la ciudad se encuentra Medeu, considerada popularmente la pista de hielo más alta del mundo. Ahí mismo se hizo una presa para prevenir deslaves y cuenta con una escalera cuyos 642 peldaños llevan a un mirador famoso por igual entre turistas y locales. A un costado está el teleférico que lleva a Shymbulak, una estación de esquí de primer nivel conocida por su gran cantidad de nieve de noviembre a mayo. Esta era una de las cartas fuertes de Almaty para su candidatura a los Juegos Olímpicos invernales de 2022; sin embargo, fue superada por Beijing, que se convertirá en la primera ciudad en haber albergado tanto las Olimpiadas de invierno como las de verano.

Cerca de la frontera con China y 200 kilómetros al este de Almaty se ubica el Cañón Sharyn, el más profundo del mundo después del Gran Cañón de Estados Unidos. Su punto más emblemático es el Valle de los Castillos, una franja de tres kilómetros de largo y cien metros de profundo que alberga hermosas, e inusuales, formaciones rocosas. Los tramos más profundos de este cañón alcanzan los 300 metros y en la base fluye el río homónimo al cañón, originado desde lo alto de la cordillera Tian Shan.

"La duna que canta"

Otro enclave natural espectacular es el Parque Natural Altyn Emel, con algunos de los paisajes más insólitos del país. Se ubica a 250 kilómetros de Almaty y para alcanzarlo hay que pasar por Kapchagay, un lago con muchos casinos, una especie de equivalente kazajo de Las Vegas. Dada la extensión del parque hay que ir preparados para largos caminos y preferiblemente ir con vehículo 4x4 y con alguien que hable ruso. Las colinas de Aktau de este parque se caracterizan por sus franjas horizontales en colores blanco, rojo y naranja, y representan una buena opción para hacer trekking. Asimismo, la duna que canta es un insólito fenómeno natural de Altyn Emel en el que el paso del viento por montañas de arena de hasta 150 metros genera un sonido parecido a la turbina de un avión. En lo alto de la duna se divisa a lo lejos el río Ili y es justo ahí el mejor lugar para sentir la particular vibración; cuantas más personas haya, más fuerte se vuelve. Se tarda en llegar unas dos horas desde la oficina de entrada al parque y en el camino hay que rebasar tres singulares monolitos de piedra por los que se supone también pasó Gengis Khan hace más de 800 años.

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Debido a su pasado nómada, se pensaría que no es tan fácil encontrar en Kazajistán lugares que evoquen el esplendor de antaño. El mausoleo de Khoja Ahmad Yasavi demuestra lo contrario y permite revivir el apogeo de la dinastía timúrida, aquella cuyo control de un vasto territorio atemorizó a la Europa de los siglos XIV y XV. Si bien el mausoleo había sido construido 300 años atrás en honor al famoso poeta y maestro del sufismo, fue el mítico Tamerlán quien ordenó embellecerlo y ponerle las cúpulas que inevitablemente recuerdan a Samarcanda. El mausoleo se ubica en la ciudad de Turkestán y para llegar es necesario hacer un viaje de tres horas desde Shymkent, la tercera ciudad más grande del país. A la par de las cúpulas se encuentran mosaicos, torres e inscripciones que representan uno de los ejemplos mejor conservados de la época timúrida. En su interior hay también algunas tumbas de los líderes del Kanato kazajo, por lo que se ha convertido en lugar de peregrinaje. En 2003 el mausoleo se convirtió en el primer sitio de Kazajistán inscrito en el Patrimonio Mundial de la Unesco.

A 150 kilómetros al oeste de Almaty se encuentra Tamgaly, un vasto cañón con más de 5.000 petroglifos, la mayoría provenientes de la Edad de Bronce y algunos también de la Edad de Hierro. También considerado Patrimonio de la Humanidad, Tamgaly en kazajo significa “lugar pintado” o “con marcas”, nombre ciertamente apto ya que los petroglifos muestran animales, escenas de cacería, rituales de fertilidad y, de especial relevancia, alusiones a la Deidad Solar.

La futurista ciudad capital

Ubicada a orillas del río Ishim y en plena llanura del norte del país yace Astaná, que en kazajo significa capital y que expresamente ha sido planificada para dicha función. El corazón de la ciudad y monumento por excelencia del Kazajistán independiente es Bayterek. Una estructura blanca de más de cien metros de altura con una corona que alberga una esfera dorada de 22 metros de diámetro. Su diseño fue inspirado en el mito del árbol de la vida y en un huevo que ahí colocó el Ave de la Felicidad. La plataforma de observación de Bayterek se ubica a 97 metros por encima del suelo, en honor al año en que la ciudad se volvió la capital. Cuenta con dos niveles, en el inferior hay vistas panorámicas de 360 grados de la ciudad y en el superior se invita a los visitantes a pedir un deseo mientras colocan su mano en la placa con la huella de Nursultán Nazarbayev, quien desde antes de la disolución de la Unión Soviética se ha mantenido como mandatario del país. Es importante tener en cuenta que el mirador no funciona con horario seguido y que en fines de semana las colas para entrar suelen ser largas.

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Hay dos singulares formaciones triangulares características del skyline de Astaná, ambas obras de sir Norman Forster. En primer lugar, Khan Shatyir, que ostenta el título de la tienda con carpa más alta del mundo. En su interior alberga un centro comercial que tiene también parque acuático y playa artificial. Del otro lado del río Ishim se ubica el Palacio de la Paz y la Reconciliación, una pirámide en lo alto de una colina y concebida como punto de encuentro de las diversas religiones. En su interior cuenta con instalaciones para cristianos, judíos, musulmanes, budistas, hinduistas, taoístas... Conocerlo es posible únicamente con visitas guiadas, las cuales salen cada media hora y están abiertas al público los días que no hay eventos oficiales. Detrás de la pirámide se encuentra una explanada con más atractivos de interés turístico: el Museo Nacional de Kazajistán y el Palacio de la Independencia. En el primero es posible encontrar diversos objetos históricos nacionales, mientras que el segundo se distingue por Kazakh Eli, una columna de 91 metros de altura que rinde homenaje a la independencia del país. Por último se encuentra Hazrat Sultan, la mezquita más importante de Astaná y en la que destacan sus minaretes y que puede ser visitada por quienes no profesan dicha religión.

Al sur de la ciudad se encuentra el recinto que albergó la Expo 2017, evento que durante tres meses convocó a más de cien países para desarrollar el tema Energía del Futuro y que recibió 3,8 millones de visitantes. En el centro del recinto destaca Nur Alem (nuestra casa), el edificio esférico más grande del mundo y que se convertirá en un museo dedicado a la energía. Los otros edificios que lo rodean se utilizarán para hacer un centro financiero.

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Astaná es, junto con Ulan Bator, la capital con las temperaturas más frías del mundo, por lo que es mejor visitarla en verano. La vertiginosidad de sus rascacielos y futuristas edificaciones crea un insólito contraste con la inmensidad de la estepa que la rodea. Otra razón de peso para descubrir este país es la gran hospitalidad de los kazajos, siempre gustosos de recibir a los visitantes extranjeros.

De cena, ¿cordero o caballo?

Besbarmak. Platillo típico por excelencia. Se trata de tallarines con carne hervida de cordero o de caballo. Se sirve con el caldo de la cocción y en cuencos tradicionales.

Quwyrdaq. Popular guiso que se prepara en toda Asia Central. La versión kazaja incluye hígado, corazón y pulmones de cordero servidos con cebolla y pimientos.

Kazy y Shuzhuk. Embutidos hechos de carne de caballo. El primero está considerado como una delicia exquisita, mientras que el segundo representa su equivalente más común.

Chal. Manteca de cuello de caballo ahumada.

Plov. Aunque es de origen uzbeko, este delicioso arroz es preparado durante horas con trozos de carne de res, zanahoria y cebolla.

Shashlik. Los tradicionales pinchos de los países túrquicos son fáciles de encontrar en todas partes de Kazajistán, hechos al carbón y de cordero, res y también de pato.

Manti. Raviolis hervidos y rellenos de una mezcla de carne de caballo y de cordero en su interior.

Kumys. La bebida nacional de Kazajistán: leche de yegua fermentada.