Holanda reconvierte sus iglesias

Librerías, discotecas, apartamentos, cervecerías, museos y hasta pistas de patinaje. Numerosas iglesias de Holanda se han transformado para ofrecer una utilidad diferente en su interior. Estas son las más sorprendentes y originales.

Teresa Pinyol
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Foto: Evert Elzinga

Una coalición de departamentos gubernamentales, culturales y diferentes tipos de asociaciones (tanto religiosas como civiles) creó hace unos años en Holanda el programa denominado Herencia Religiosa, que está culminando en estos meses. El desvanecimiento de los valores religiosos tradicionales y la secularización de la población han provocado problemas financieros a las congregaciones protestantes y a las parroquias católicas para costear el mantenimiento de los aproximadamente 6.500 edificios que las iglesias cristianas poseían hace pocos años. Según el proyecto El futuro de la Herencia Religiosa, en los en los próximos años se espera que cierren unas 2.000 iglesias y unos 120 monasterios en Holanda. Fue en 2008 cuando se puso en marcha este programa, lo que ha permitido que se hayan desarrollado cientos de eventos culturales y turísticos alrededor de la herencia religiosa. Ese año se publicaron multitud de libros y guías y se aprobaron nuevas políticas, gracias al consenso sobre cómo transformar los edificios ya abandonados. En general, ha sido mucho más complicado vender los edificios católicos que los protestantes, ya que mientras para los primeros son lugares sagrados y consagrados (debe ser el obispo quien decida si el edificio puede venderse, reutilizarse o demolerse), para los segundos el edificio es algo más funcional: un lugar de encuentro, para la reflexión o para predicar... aunque sin connotaciones religiosas. En definitiva, se trata de proteger el patrimonio en desuso dándole una nueva vida, aunque esta sea completamente diferente a su vida original. De esta forma, en el país de los tulipanes sorprende en la actualidad ver que numerosísimas iglesias son hoy en día cervecerías, restaurantes, hoteles, oficinas, tiendas, museos... Al cruzar el umbral de una iglesia en Holanda lo que vayas a encontrarte al otro lado puede ser una auténtica sorpresa.

En pleno corazón de Amsterdam se encuentra uno de estos ejemplos: una de las iglesias más imponentes del país, la Nieuwe Kerk, acoge una gran exposición dedicada a Marilyn Monroe, el mito erótico más icónico de todos los tiempos, que reúne, además de una gran número de fotografías, numerosísimos objetos personales de la rubia actriz. Esta exposición permanecerá abierta al público hasta el mes de febrero, para dar paso en abril a la primera parada de la gira mundial del World Press Photo 2017.

En Utrecht, el Museo Speelklok, uno de los más bonitos y curiosos de la ciudad, está dedicado a relojes musicales y organillos, con ingenios mecánicos construidos desde el siglo XVIII al XX. Su ubicación en la iglesia gótica Buurkerk solo hace que incrementar su atractivo. Las últimas salas están dedicadas a los organillos callejeros, que aún suenan en las calles más populares de las grandes ciudades holandesas y en muchas ferias y mercadillos.

Una de los ejemplos más singulares de reconversión de iglesia que se ha llevado a cabo en los Países Bajos es la realizada en 2006 en la Dominicankerk, una iglesia de dominicos del siglo XIII (en desuso religioso desde el XVIII). Se trata de la librería Boekhandel Dominicanen de Maastricht, visita imprescindible al descubrir la ciudad. No en vano se la considera una de las tiendas de libros más bonitas del mundo. Es muy recomendable entrar a curiosear y tomar un café en la zona del ábside, donde está la espectacular mesa en forma de cruz del centro. No solo la letra, la música también siempre ha ido de la mano de la religión como expresión de divinos talentos, aunque la discoteca Paradiso de Amsterdam, en De Vrije Gemeente, iglesia protestante reconvertida, no programa grupos muy respetuosos con la religión. Este templo de clubbers y amantes de la música en directo y enlatada hace retumbar sus paredes desde el año 1968. En Paradiso han actuado –entre muchísimos otros– The Rolling Stones, The Velvet Underground, Police, U2, Coldplay, Metallica, Amy Winehouse y Lady Gaga.

La música en vivo también es uno de los muchos pluses que ofrecen los novísimos establecimientos Jopenkerk . Es aconsejable revisar la agenda de actividades de estos alcohólicos templos. El de Haarlem es una cervecería situada en la Jakobskerk y que está abierta durante todo el día. Allí se puede desayunar, comer, cenar o simplemente degustar sus veinte tipos de cerveza que se fabrican detrás de la barra. El Jopenkerk de Hoofddorp es una prestigiosa coctelería y en los interiores de la singular ex iglesia protestante se encuentra la destilería destinada a saciar la sed de los epicúreos más exigentes. Si nos movemos algo al sur, podremos descubrir la iglesia Maria Minor de Utrecht, donde está el Café Olivier, que ha recibido el premio al Mejor Bar de los Países Bajos. Es este un lugar de encuentro para holandeses de todas las edades y tipos en una divertida mezcolanza presidida por un antiguo y monumental órgano de tubos.

Apartamentos y restaurantes

En el centro antiguo de Maastricht, en la plaza Kommel, se levanta el Kruisheren Hotel, que fue un inmenso monasterio construido en el siglo XV, el Kruisherenklooster. Allí se conjuga la austeridad gótica con la vanguardia más chic del XXI, un increíble proyecto que ha resucitado toda la zona. Este lujoso hotel está dividido en dos grandes partes: en el área del monasterio están las 60 originales habitaciones del establecimiento, mientras que en la antigua iglesia están la recepción, la librería, una boutique, el restaurante y el modernísimo bar de vinos. ¡La excusa perfecta para ver todas las instalaciones y disfrutar de las vistas a los jardines monacales!

Etienne van Sloun

Curiosísimo, por su eclecticismo, es el restaurante Bazar de Amsterdam, un espacio de lo más colorido con inscripciones en hebreo, holandés, árabe, hindú, chino... en lo que había sido la iglesia protestante Buiten Amstelkerk. Lugar de moda en el popular barrio de Pijp, muestra una abigarrada y colorista amalgama decorativa en la que resaltan los platos del norte de África y Oriente Próximo. Mucho más íntimo resulta De Kloostertuin, un coqueto restaurante situado en lo que queda de las dependencias de un antiguo monasterio de la ciudad medieval de IJsselstein.

Eso sí, para sentirse más próximo al cielo, nada como vivir literalmente en alguna de las numerosas iglesias reconvertidas en estilosos apartamentos que han supuesto auténticos caramelos en forma de reto para los diferentes bufetes de arquitectura que se han encargado de su transformación y acondicionamiento. Destacan los Apartamentos Morgensterkerk, situados en Wormerveer, y los que se encuentran en la antigua Capilla de San Gregorius, en Utrecht.

Pistas de patinaje y oficinas

Y si sorprende encontrar hoteles, restaurantes, bares, cervecerías o apartamentos alojados en los muros que antaño alojaron la palabra celestial, más asombra comprobar que una iglesia, la de San José en Arnhem, se ha convertido en una pista cubierta para patinadores o en un lugar de juego para los críos y no tan críos. Y es que la pista de skate de Arnhem tiene unas dimensiones y un decorado... ¡catedralicio! En este monumental espacio los patinadores en línea y los aficionados al BMX tienen su propio templo para desarrollar sus piruetas, y que sea a cubierto seguro que se agradece doblemente teniendo en cuenta la húmeda climatología del país. Por su parte, los más pequeños se lo pasan en grande en Planet Jump, un enorme parque de colchonetas y camas elásticas en el que quemarán toda su energía contenida. El uso recreativo de esta iglesia resulta de lo más festivo, y los talleres para adultos que organizan se han convertido ya en tendencia. Es lo último para encuentros que las empresas ofrecen a sus empleados para pasar unas horas fuera de las oficinas fortaleciendo el espíritu de equipo. Encontrar el curioso establecimiento es muy fácil: está en una moderna iglesia de La Haya, situada al lado del Museo Municipal de la capital holandesa.

Ivo Hutten

En Eindhoven hay un centro de salud de lo más sorprendente, el Elf13, situado en lo que fue la iglesia De Pastoor Van Ars Kerk (construida en 1929). Remodelar su interior fue un auténtico reto –muy bien resuelto– por el estudio de arquitectura Wijnen. En la actualidad acoge un espacio multidisciplinar en el que los vecinos acuden para hacer sus consultas al médico de cabecera, al dentista o a realizar alguno de los cursillos, talleres y charlas que allí se imparten. También hay edificios religiosos que se han convertido en oficinas, como la iglesia Sint-Franciscus van Saleskerk, que  acoge las de Wortell en Lijnden (wortell.nl), una empresa dedicada a nuevas tecnologías e informática, o las lujosas oficinas del edificio Anna Stede en Breda, que, a base de una estructura de cristal que permite apreciar el contenedor eclesiástico, se ha convertido en un edificio dentro de otro edificio.