Ruta por el sur de Francia

Al suroeste de Francia, entre el monte Lozère y el macizo de Canigou, la región de Langueoc-Rousillon es una invitación permanente a disfrutar del sol y de los espacios abiertos. Una tierra con fuerte personalidad, donde sus horizontes son tan diversos que la región no puede reducirse a un solo destino.

Gastronomía del Languedoc Rousillon: despierta tus sentidos

El Languedoc – Roussillon logra esta mezcla única de una gastronomía de altos vuelos, rica y generosa, y con una tradición mediterránea que preserva la salud. Es el fruto de un régimen conocido desde la Antigüedad.

En un territorio que ofrece tal diversidad, existen tantas tradiciones exquisitas como territorios. En todas las etapas del paladar, el abanico de sabores se extiende un poco más: en primer lugar, productos de aquí, luego recetas tradicionales, y por fin, la creatividad de los magníficos Chefs de cocina de la zona ofrecen al visitante una muestra de la auténtica cocina de Languedoc-Roussillon.

Su cocina tradicional, cuyos ingredientes básicos son aceite de oliva, ajo y albahaca, tiene los sabores típicos de las hierbas de la garrigue (matorral) provenzal, como tomillo, romero, laurel, ajedrea…

Los quesos, los vinos, la miel y la fruta complementan las especialidades rurales y costeras de la zona. Uno de los mejores modos de descubrir la región de Languedoc-Roussillon consiste en degustar su cocina.

La selección de productos de Languedoc –Rousillon va desde el litoral hasta los altos cantones. A orillas del mar, una inmensa planicie de moluscos que colma a los comensales más exquisitos: ostras, mejillones o almejas, son sólo algunas de las opciones que el litoral de la región te brinda. Y eso sin contar los pescados del mediterráneo buscados por su sabor: atún rojo, dorada real, lubina…

A lo largo de la planicie, vergeles y jardines nos prodigan sus bonitas frutas, verduras e hierbas aromáticas. La Oliva, reina de las preparaciones culinaria, combina de manera exquisita con la albahaca, el tomillo, el romero, el laurel y la ajedrea.

A más altura, la vegetación se hace menos exuberante, entramos en el país de las castañas, las setas de los bosques y las bandejas de quesos de Lozère.

Especialidades

Cassoulet 
Cassoulet es uno de los platos más exquisitos de la cocina de Languedoc. El ingrediente básico son las judías de "lingot", que se mezclan con "confit d’oie" (confit de pato), ajo, chorizo, corteza de cerdo y a veces perdiz o cordero, según la variedad local o la temporada del año. Todo ello se cuece a fuego lento en una "cassole" o cacerola de barro.

El plato, típico de Aude, se presenta en diversas modalidades desde Narbonne hasta Castelnaudary, pero Castelnaudary asegura que la suya es la receta original.

Brandade de Nîmes 
Plato típico de Gard elaborado con bacalao y aceite de oliva. Sus ingredientes se mezclan meticulosamente hasta formar una pasta blanca cremosa, que generalmente se combina con una pizca de ajo y aceite de oliva, y puré de patatas hervidas. Tradicionalmente, se sirve con una guarnición de ensalada verde o fundido en platos gratinados. También puede untarse en tostadas y servirse como aperitivo...

Los "petits pâtés" de Pézénas
Una mezcla deliciosa de dulce y salado... Lord Clive, Gobernador de India, se trasladó a Pézénas. Su cocinero indio dio a Roucairol,un pastelero de Pézénas, una fórmula especial de «petits pâtés» (pastelillos de carne) cuya fama se difundió muy pronto a los cuatro vientos: una mezcla de azúcar moreno, cordero asado y esencia de limón, todo ello envuelto en una fina capa de masa sustanciosa; debe comerse caliente para apreciar todo su sabor.

Aligot
El aligot es un plato típico de Aubrac (Lozère), que se hace con puré de patata y un queso elaborado en la zona, el "tomme"…

Cada familia conserva su propia receta celosamente guardada. La tradición establece que no se debe comer pan, ni beber vino o agua, mientras se degusta el aligot...

Esta untuosa mezcla puede probarse también en los "burons" de Aubrac (fincas tradicionales con bodegas especialmente diseñadas para almacenar queso)..

La leyenda del aligot: La región de Aubrac es inseparable del aligot. Los orígenes de ambos están inextricablemente unidos. La receta del aligot fue inventada originariamente por los monjes que vivían en el monasterio llamado Dômerie d’Aubrac.
Este plato, algo pesado, pero delicioso si está bien preparado, se servía a los peregrinos que recorrían el camino de Santiago de Compostela. Se elabora con productos locales, sobre todo el queso «tomme», hecho con leche de las vacas de la región.

Setas
En las montañas de Languedoc-Roussillon (Cévennes, Corbières, etc.) proliferan diversas clases de setas.
Tradicionalmente, las «cèpes» y las «giroles» se cortan en pequeñas tiras y se saltean en aceite de oliva con ajo y perejil.

Gardiane 
El «gardiane», plato típico de Camargue, es un «daube» (guiso de carne de vacuno cocinada a fuego lento) hecho con carne de toro. La carne, una vez cortada en cubos y salteada en aceite de oliva, se mezcla con los restantes ingredientes: verduras, aceitunas negras, ajo y beicon ahumado, todo ello rociado generosamente con vino tinto. El plato suele servirse con aceite de Camargue.

Boles de picolat 
Las "boles de picolat", plato típico catalán, son albóndigas de carne picada de ternera y cerdo, adobadas con ajo y perejil... Una vez dorada la carne en aceite y manteca de cerdo, se añaden cebollas, canela, sal, pimienta y guindillas, y las albóndigas se cuecen a fuego lento en una salsa de tomate con aceitunas y jamón...

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