La Comarca de la Sidra paso a paso

En el centro-este de Asturias nos encontramos con uno de esos de lugares que no queremos abandonar nunca: la Comarca de la Sidra.

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Foto: Turismo Asturias - Noé Baranda

Dice el dicho que no sólo de pan vive el hombre. Pues bien, no sólo de sidra vive Asturias, aunque sí es uno de sus productos estrella. Tanto es así que cuenta con una zona propia: la Comarca de la Sidra. Villaviciosa, Nava, Cabranes, Bimenes, Colunga y Sariego forman los concejos de esta comarca que ha hecho de la sidra su seña de identidad. Aquí huele a manzana pero también a arroz con leche a buenos pescados y a una gastronomía única y muy rica. En definitiva, paisaje, naturaleza, gastronomía, cultura, arte y ocio forman parte de la lista de atractivos de esta comarca asturiana visitada por miles de turistas al año.

Ejemplo de ello es la gran cantidad de arte prerromanico y románico con el que cuenta el concejo de Villaviciosa y que se puede ver a través de varias rutas a pie, entre ellas la del Camino de Santiago. Por otro lado, la magnífica ría de Villaviciosa en la que ver ponerse el sol desde las playas de Bomhome, Misiego o Rodiles es un imprescindible, así como pintorescos pueblos como Tazones, donde perderse por sus callejas es un verdadero placer. Otros caminos atractivos este concejo son la ruta de los molinos del Riu Profundu o los Sietes donde hay un gran número de hórreos y paneras de interés. Por supuesto pomales y llagares son de imprescindible visita.

En cuanto al concejo de Nava, la sidra y la manzana son las protagonistas. Y es que aquí se ubica en Museo de la Sidra que cada año celebra su festival en el que se eligen los mejor escanciadores de Asturias. Además, la naturaleza de Nava tiene nombre propio gracias a parajes como Les Praeres o pueblos tan pintorescos como Piloñeta o Grátila, así como rutas como la foces del río Pendón o el sendero del Remediu.

Otro de los festivales más esperados cada años es el del arroz con leche que se celebra en Cabranes. Pueblos como Santolaya o Torazu transportan al visitante a tiempos pasados en gracias a sus casas indianas, mientras que en Viñón lo hará un museo dedicado a la Escuela Rural. Entre sus rutas naturales, la senda fluvial del río Viacaba es una de las más recomendables.

En  Sariego y en Bimenes son los pintorescos pueblos y paisajes los que llaman la atención del viajero. En el primero encontramos la iglesia de Santa María de Narzana, en un paraje con una vistas preciosas del entorno, y la capilla de San Pedrín, junto a una cueva; aunque no hay que perderse el pozu salau  ni la ruta de Las cercanías del Cielo, en la sierra de Sariego, o la de los túmulos. En Biemes, por su parte, no hay que perderse Tabayes y La Fontanina así como el palacio de Martimporra y la capilla de Santa Bárbara en Piñera. Y para conocer su naturaleza, nada mejor que las rutas de los molinos o la senda de la Viona.

Mirador de San Roque. | Turismo Asturias - Gonzalo Azumendi

El último de los concejos, aunque no el menos importante, es el de Colunga, donde su zona costera está plagada de icnitas. Un lugar perfecto para verlas es la rasa de San Telmo, muy cerca del puerto de Lastres y donde se ubica el Museo del Jurásico de Asturias. Y es que aquí  se pueden buscar huellas de dinosaurio en la playa de La Griega, pero también  caminar junto al mar por tramos tan hermosos como el que unen La Isla y el pueblo de Huerres.  Además, hay que llegar hasta el faro de Luces para ver el Cantábrico de una forma sobrecogedora. aunque si lo que se quiere es ver media Asturias, el mirador de El Fitu es el lugar. En cuanto a su interior, pueblos encantadores como Loroñe, Lué, Libardón, Luces, Gobiendes o Colunga son de imprescindible visita.