La ciudad de hielo más grande del mundo

Posee más de 2.000 obras, debe mantenerse a -35ºC y se construye cada año con motivo del Festival Internacional de Esculturas de Hielo y Nieve

Adrián Lorenzo
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Foto: photostory/iStock

Treinta grados bajo cero, calles asfaltadas con nieve, majestuosos puentes, edificios levantados a base de bloques de hielo y reproducciones de algunos de los monumentos más famosos de los cinco continentes dan la bienvenida a Harbin, la ciudad de hielo más grande del mundo. Cercana a la frontera de Rusia, esta urbe -de casi diez millones de habitantes- celebra durante los largos y gélidos meses de enero y febrero el Festival Internacional de Esculturas de Hielo y Nieve, una de las principales citas invernales de China. Se trata de un evento en el que los visitantes no solo pueden pasear entre las más de 2.000 obras, sino que pueden entrar en muchas de ellas y jugar como si de un parque de atracciones se tratara. Eso sí, con guantes y gorro.

En total, para la construcción del recinto, que cubre una extensión de 800.000 metros cuadrados, se han utilizado 180 mil metros cúbicos de hielo y 150 mil metros cúbicos de nieve. Además se ha necesitado “la mano de obra de más de 10.000 trabajadores”, según relató Wang Zengyu, director del recinto, a la televisión estatal china CCTV.

El ejecutivo también dijo que esta trigésimo tercera edición contaría con dos espacios: la zona creativa y el Mundo de Hielo y Nieve. La primera da la oportunidad a los asistentes de deslizarse desde la cima de algunas de las construcciones gracias a unos témpanos pulidos en forma de tobogán, participar en una carrera de trineos, practicar hockey o incluso desfilar en una cabalgata invernal, entre otras actividades. 

La segunda zona, en cambio, es un parque temático pensado para las esculturas de nieve. Aquí los viajeros podrán fotografiarse con la Gran Muralla China, el Empire State Building  o con algunos de los personajes de la exitosa serie de HBO Juego de Tronos. Para muchos sus mejores vistas son al atardecer, cuando el sol se ha ido y las esculturas alcanzan su máxima espectacularidad con el alumbrado de las miles de luces multicolores instaladas en su interior.