México Diverso

México es un país único, inimitable, de una riqueza natural y cultural excepcional y desmesurada.

México, un país cien por cien activo y natural

Existe un México alternativo al de los resorts, las playas con hamacas y las visitas turísticas organizadas. Un México cuyos ingredientes principales son la naturaleza más pura y las emociones más fuertes, todo ello con un gran respeto por el entorno y la diversidad biológica y cultural de un país repleto de sorpresas.

Hace apenas tres meses, un grupo de buceadores descubrió el río subterráneo más largo del mundo en la Península de Yucatán. El Sac Actún discurre bajo tierra durante 255 kilómetros desde las inmediaciones de Tulum hasta la costa de la Riviera Maya, convirtiendo esta zona en una de las mecas mundiales del llamado espeleobuceo. México continúa sorprendiendo a propios y extraños con sus maravillas naturales y ganando puntos como uno de los mejores destinos del planeta para la práctica del ecoturismo y el turismo activo en todas sus variantes. Sus fronteras albergan un total de 67 Parques Nacionales y 36 Reservas de la Biosfera, y si sumamos todas sus áreas naturales protegidas, nos encontramos con más de 220.000 kilómetros cuadrados, una superficie similar en extensión a la del estado norteamericano de Minnesota.

Yucatán es la “niña bonita” del ecoturismo mexicano, y la verdad es que bien merecido tiene este calificativo. No sólo es la región que ofrece más eco-resorts sino que también cuenta con unas playas espectaculares, selvas tropicales repletas de vida animal y vegetal, interesantes sitios arqueológicos, varias reservas ecológicas y dos de los lugares más valorados del mundo para la práctica del buceo: los arrecifes coralinos de Cozumel y la red de ríos subterráneos en la que acaban de descubrir el larguísimo Sac Actún y que incluye unos mil cenotes localizados. Los cenotes son pequeños estanques de agua dulce que se forman cuando la capa de piedra caliza que cubre los ríos subterráneos se rompe, creando curiosas piscinas naturales, muchas de ellas accesibles para procurarse un refrescante baño.

Desde el mes de diciembre hasta abril, la zona de Los Cabos acapara gran parte de la atención ecoturística en México, y las miles de ballenas grises y jorobadas que acuden a sus costas en busca de un cálido invierno tienen buena parte de la culpa. Además de observar a las ballenas muy de cerca en lugares como Bahía Magdalena, en Los Cabos es posible vivir auténticas aventuras en pleno desierto, visitar santuarios tropicales como el Estero de San José del Cabo (en el que se reúnen más de 150 especies de aves), recibir lecciones de surf, explorar cuevas desde un kayak o emular al escritor estadounidense Ernest Hemingway en el que fuera uno de sus destinos favoritos para la pesca de marlin. Además, el corredor que conecta San José del Cabo con Cabo San Lucas es un auténtico paraíso del golf, y en él se distribuyen más de doscientos hoyos.

Otra especie que ha encontrado un buen refugio en el litoral mexicano son las tortugas marinas. De las ocho especies conocidas, siete habitan sus mares y acuden a desovar a sus playas de junio a noviembre. En muchas de estas playas se han creado zonas protegidas y asociaciones abiertas a los turistas que quieran participar en la protección de los huevos, amenazados tanto por los depredadores naturales como por los saqueadores. Las arenas preferidas por las tortugas son las de Yucatán, Baja California Sur, Oaxaca, Puerto Vallarta y Costa Alegre.

El Cañón del Cobre
Pero el ecoturismo mexicano no se reduce solamente a sus costas sino que en el interior del país encontramos lugares tan apasionantes como el Cañón del Cobre, con menos fama que su primo del Colorado, pero, no obstante, con unas dimensiones bastante superiores. En sus más de 40.000 kilómetros cuadrados se reparten veinte impresionantes desfiladeros, y aunque el tren Chihuahua-Pacífico lo recorre cómodamente todos los días en ambos sentidos, resulta mucho más genuino descubrirlo en una emocionante excursión a caballo siguiendo los legendarios pasos de un indio tarahumara. También en Chihuahua encontramos la cascada de Basaseachi, la más alta de México con casi 250 metros, y la cascada de Piedra Volada, dos sitios de acceso algo complicado, pero ideales para la práctica del salto libre.

Otras alternativas de turismo de aventura en el interior son el rafting en los ríos de Veracruz, los paseos en globo y los vuelos en parapente en los estados de Puebla y Morelia, la escalada para expertos en el volcán Iztaccihuatl o la última moda entre los ciclistas mexicanos, el Downhill o descenso colina abajo por más de cien kilómetros de pronunciadas pendientes en los alrededores del Distrito Federal.

Ya en un plan más relajado y muy ecológico, una de las citas ineludibles durante el otoño es el espectáculo natural ofrecido por los millones de mariposas monarcas que cada año llegan a los bosques de Michoacán para reproducirse.

Textos: Jaime González de Castejón, Ana G. Vitienes, Mariano López, Sara Ocón y David Santa Cruz. Fotografías: Luis Davilla, Patrick Frilet, Robert Frerck, Enrique López Tapia, Francisco Po Egea, Tino Soriano, Getty imades y Fototeca 9x12. Realización: Ediciones Reunidas, S.A. O'Donell, 12. 28009 Madrid. Impresión: Rotedic, S.A. Roda de Vadecarrizo, 13. Tres Cantos, Madrid.

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