Semana Santa en Andalucía

Jaén

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A las dos de la madrugada del Viernes Santo se abren las puertas del Camarín de Jesús en Jaén. Del nuevo templo, situado a un paso de la catedral renacentista más bella de Andalucía, parte en procesión Nuestro Padre Jesús Nazareno, conocido popularmente como El Abuelo. Es el desfile penitencial más importante de la capital y la provincia, una desbordada manifestación de fe popular a la que cada año acuden más de veinte mil personas. Cristo porta la cruz camino del Calvario acompañado por la Verónica, San Juan Evangelista y la Virgen de los Dolores, cuyo encuentro, pasadas las cinco de la madrugada, vuelve a concitar la emoción de los feligreses. Los costaleros que llevan el paso de El Abuelo pasean las calles del barrio viejo de Jaén bajo la marcha compuesta en el siglo pasado por el maestro Emilio Cebrián. Durante el desfile no hay más repertorio que esta melodía, cuyos últimos compases coinciden con el himno de Jaén.

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El Abuelo pasea la calle Maestra, que en tiempos de la dominación árabe unía la medina con la mezquita aljama y hoy es una deliciosa calle peatonal, flanqueada de edificios historicistas, próxima al arco de San Lorenzo. Buena parte de las procesiones jiennenses realizan sus desfiles por esta calle antes de encarar Bernabé Soriano, que es carrera oficial. De la iglesia de la Merced sale el Lunes Santo el Cristo de los Estudiantes, un crucificado del siglo XVI que buena parte del año custodian las monjas clarisas. El Martes Santo procesiona el Cristo de la Caída desde la iglesia de la Magdalena, una antigua mezquita situada frente al Raudal donde la leyenda ubica la morada del terrorífico lagarto que en otro tiempo atemorizó la ciudad. Y el Cristo de la Expiración, una de las tallas más bellas del barroco andaluz obra del malagueño José de Medina, toma a la caída de la tarde las calles aledañas de la iglesia de San Bartolomé.

Estos días los campanarios de los antiguos templos jiennenses tocan a oficios. Las iglesias medievales, repartidas entre las faldas del imponente cerro de Santa Catalina donde hay una cruz blanca que mira hacia el valle del Guadalquivir y un castillo que Fernando III tomó al rey árabe Alhamar allá por 1246, son un continuo ir y venir de cofrades y penitentes. Ese mismo trasiego se vive estos días en úbeda y Baeza, ciudades Patrimonio de la Humanidad. En ambas la Semana Santa se vive de un modo bien distinto al resto de Andalucía. Sus procesiones son de una castellana sobriedad.
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En úbeda el desfile más importante tiene lugar en la tarde noche del Viernes Santo. Es la procesión general, la reunión de todas las imágenes que durante los días previos han paseado las calles monumentales de la capital de La Loma. En la vecina Baeza, cristos y vírgenes fueron tallados en madera durante los siglos del gótico y el renacimiento. Sus procesiones son una exaltada lección de historia, al igual que el concierto del Miserere de Eslava, un concierto litúrgico que se celebra en la tarde del Martes Santo en la Catedral.

Y una última sugerencia. En la pequeña localidad jiennense de Fuensanta de Martos la noche del Jueves Santo cobra tintes realistas. Decenas de vecinos participan en la Pasión viviente, una recreación de las últimas horas de Cristo. Sus calles se convierten en la antigua Jerusalén y los cercanos cerros olivareros en un monte Calvario donde se escenifica la Crucifixión.

Y además...
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Visitar el Museo Zabaleta, en Quesada, con obras de Miró, Solana o Palencia. En Santa Elena también se puede admirar, a partir del 17 de julio, el Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa.

La ruta de los Castillos y las Batallas propone un itinerario cultural y turístico por la provincia con mayor número de fortalezas de España. Reviva la época medieval en castillos como el de Baños de la Encina –el más antiguo del país–, Jaén o Alcalá la Real (en la imagen).

Si lo que desea son emociones fuertes, participe en las actividades de turismo activo que tienen lugar en las sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Rafting, escalada, descenso de cañones o rutas en todoterreno.

Si, por el contrario, busca tranquilidad, déjese querer en el balneario San Andrés de Canena. Tratamientos termales, baños de hidromasajes, circuitos bitérmicos y masajes para olvidarse absolutamente de todo.

Imprescindible: La salida en procesión de El Abuelo desde el Camarín de Jesús, la nueva sede canónica de la mayor cofradía jiennense. Será a las dos de la madrugada.
Los conventos y pastelerías de úbeda y Baeza elaboran estos días los clásicos hornazos, el postre más tradicional.