Paradores

El aire más fresco

Declarada Conjunto Monumental Histórico-Artístico, esta amable localidad, en la provincia de Zamora, es un cruce de caminos protegido por el macizo de Trevinca. Un lugar para respirar aire fresco a pleno pulmón junto al parque natural que envuelve su famoso lago, sobre todo si se elige pasar la estancia en su Parador.
La localidad de Puebla de Sanabria ya existía en el año 569, según las
actas del Concilio de Lugo.
13|Aventura en el lago.
Desde el Parador de Puebla de Sanabria podemos iniciar una ruta –sólo 12 kilómetros– que nos llevará directamente al Parque Natural del Lago de Sanabria, paraje enclavado entre las sierras de Cabrera y Segundera, al noroeste de la provincia de Zamora y muy próximo a Ourense.

Se trata de un parque natural de 22.000 hectáreas de extensión, en las inmediaciones del río Tera –impresionante su cañón–, cuyo mayor atractivo es su lago de origen glaciar.

A su alrededor, bosques de robles y castaños, y, cerca del agua, serbales, fresnos y sauces. Los lobos que habitan en la cercana sierra de la Culebra se dejan ver de vez en cuando por aquí, sobre todo durante el verano, aunque es territorio, en su mayoría, de corzos, jabalíes, ciervos, nutrias y martas.

Águilas reales y halcones peregrinos sobrevolarán nuestras cabezas. Excavado en el hielo de la última glaciación de Würm –hace unos 10.000 años–, el lago, situado a 1.000 metros de altitud, supera los tres kilómetros de longitud y los 50 metros de profundidad.

Junto a las demás lagunas del entorno –hay hasta 35– forma el conjunto lacustre de origen glaciar más importante de España después del de los Pirineos. Julio y agosto son los mejores meses para visitar el parque. El resto del año, principalmente en invierno, las temperaturas pueden llegar a ser muy bajas.

El Centro de Interpretación se encuentra en la localidad de San Martín de Castañeda, en el interior de su antiguo monasterio. Tiene de todo: desde espectaculares vistas sobre el lago hasta una exposición permanente sobre diferentes aspectos del parque y todo tipo de información para que el visitante pueda elegir la ruta que prefiera: a pie o a caballo. Las dos opciones son buenas.

Igual que descubrir el encanto casi secreto de algunos de los pueblos de los alrededores.

Parador de Puebla de Sanabria
14|Una villa con historia.
Bañada por los ríos Tera y Castro, Puebla de Sanabria es, ante todo, un lugar con historia. Así lo acreditan los documentos que revelan que ya existía en el año 569, tal y como señalan las actas del Concilio de Lugo.

Fue Alfonso IX quien, en el siglo XIII, le concedió sus fueros. Sabiendo esto, uno ya puede adentrarse en esta tranquila localidad, a través de una escalonada pendiente flanqueada por casas con muros de piedra, tejados de pizarra, balcones de madera y aleros salientes.

El castillo data del siglo XV y en su puerta de entrada aún se pueden ver los blasones del conde de Benavente. De planta cuadrada, con cubos cilíndricos, sobresale su gran torre central, conocida como El Macho.

Tras la restauración del castillo, éste es sede de una biblioteca y acoge múltiples actividades culturales. Muy cerca, una vez pasada la barroca ermita de San Cayetano, se alza la iglesia de Nuestra Señora del Azogue, del siglo XII, aunque reformada, reconstruida y restaurada en centurias posteriores.

Son originales el muro medieval y el occidental, así como las portadas, con rica ornamentación. La cabecera y el crucero son góticos (siglo XVI), y el retablo, del siglo XVII.

En la Plaza Mayor hay que destacar el edificio del Ayuntamiento, del siglo XV, de porte sobrio, con una doble galería. La calle principal nos permite un agradable paseo entre casas solariegas que son notables ejemplos de arquitectura popular.
Parador de Puebla de Sanabria

El Parador de Puebla de Sanabria tiene siempre sus puertas abiertas para acoger a todos los amantes de la Naturaleza que se acercan hasta aquí para iniciar excursiones y rutas de turismo verde, que tanto recrean la vista y serenan el espíritu. De construcción moderna, el Parador destaca por su acogedor interior, cálidamente decorado, con predominio de los tonos blancos, que encuentra en el salón con chimenea su lugar más concurrido. Algunas de las habitaciones disponen de ventanales que permiten la contemplación del preciado conjunto histórico-monumental de la Puebla. Una pista de pádel y una piscina de verano completan las instalaciones hoteleras.
No te lo pierdas
El ambiente relajado se respira casi en cualquier rincón del Parador de Sanabria. Un lugar muy animado, sobre todo si hace buen tiempo, es la terraza exterior, con estupendas vistas. Pero también su restaurante, en el que se pueden degustar los platos más auténticos de la contundente cocina sanabresa. De postre, una única recomendación: la deliciosa tarta de moras, especialidad de la casa.

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