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Calatayud

Una comarca llena de sensaciones

La comarca de Calatayud, una de las más extensas y pobladas de Aragón, destaca por su riqueza natural, su sabrosa cocina y unos excelentes vinos.

Una de las señas de identidad de la Comarca Comunidad de Calatayud es el arte mudéjar, Patrimonio de la Humanidad, herencia de tradición islámica que es posible contemplar en esta zona como en ninguna. Realizado con materiales humildes como el yeso y el barro cocido, crea, sin embargo, genuinas construcciones de extraordinaria complejidad y belleza. Celosías, pinturas murales, artesonados y ventanales realizados a base de entrelazados geométricos que nos remiten al saber hacer de los artesanos musulmanes que vivieron en estas tierras durante siglos. Hay que conocer ejemplos únicos en la ribera del río Ribota, en Torralba, Añiñón y Cervera. Acercarse a la ribera del río Manubles y visitar Moros, Villalengua o Bijuesca. Adentrarse en las sierras y llegar hasta Tobed, donde encontraremos una magnífica iglesia mudéjar. Visitar también las esbeltas torres de Calatayud, Terrer o Ateca.

Pero no sólo arte mudéjar; además, bellos ejemplos de todos los estilos artísticos nos esperan en iglesias, ermitas, retablos… Conjuntos defensivos, castillos y torres quedan en pie en lo alto de cada rincón de esta comarca para dar a conocer su historia viva. Yacimientos arqueológicos de gran relevancia, como los de Segeda, que se puede visitar en Mara, o Arcóbriga y Bílbilis, dan muestra de la poderosa presencia de culturas indígenas y del Imperio Romano en esta zona, corazón de la Celtiberia. Un recorrido por todos estos lugares servirá para dar un paseo por la historia y conocer los modos de vivir, pensar y sentir de los antepasados aragoneses.

Calatayud
Se puede descubrir la sabiduría popular en todos aquellos lugares en los que las distintas generaciones han trabajado duro para dominar la naturaleza. Los molinos de pólvora de Villafeliche, el molino de viento de Malanquilla, las bodegas de Cabolafuente, los puentes como el de Bijuesca o el de Ariza, la gruta de las Maravillas de Ibdes, las salinas de Nuévalos y obras para el uso y disfrute del agua: fuentes, acequias, lavaderos… Todos estos elementos aparecen distribuidos en un ecosistema impactante e irresistible. Sierras con cumbres de gran altura, valles con fértiles vegas y ríos caprichosos que buscan cualquier resquicio para abrirse camino entre las sierras. En este sentido, el Monasterio de Piedra se alza como un verdadero Monumento natural único en la Península Ibérica. En este territorio también se puede disfrutar de las beneficiosas propiedades de los manantiales termales, reconocidos y aprovechados desde época romana, ya que la Comunidad de Calatayud es la zona con más balnearios de Aragón. Estas termas poseen magníficas instalaciones donde se combinan los últimos y más modernos tratamientos con el sosiego, la calma y la paz que proporciona el medio natural que los rodea. Acercarse a Alhama de Aragón, Jaraba y Paracuellos de Jiloca es recibir el bálsamo del agua termal para la salud.

Y todo ello con los mejores servicios, que se distribuyen a lo largo y ancho de la comarca a partir de una amplísima oferta de alojamientos, con magníficos equipamientos e instalaciones que hacen de este territorio un lugar acogedor y siempre abierto al visitante. También hay que disfrutar de la gastronomía, de los famosos y reconocidos productos que da la tierra, por eso se aconseja no dejar de degustar la borraja y el cardo, las setas, el ternasco y los embutidos de la matacía. Aquí es posible disfrutar de un importante calendario de actividades y fiestas distribuidas a lo largo del año, en las que quedan huellas de celebraciones primitivas de culto a la vida y a la naturaleza, con puestas en escena espectaculares como la Máscara en Ateca o la Contradanza de Cetina.

No hay que dejar de recorrer cada una de las riberas de esta comarca para llevarse una visión completa de este magnífico enclave del corazón del Sistema Ibérico. Disfrutar de los colores de los campos, de los rincones de los pueblos, de los olores de flores y frutos, de los paisajes que proporcionan montañas y valles, refugiarse en el silencio… .

Visitar la Comarca Comunidad de Calatayud es una manera diferente de disfrutar del tiempo libre, de la cultura y del arte, y de sentir emociones, sensaciones y experiencias que no dejan indiferente.

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